Estoy en el trabajo: Tengo unas ganas enormes de llorar. Mi hermano menor acaba de irse. Hay algo cuando pienso en mi familia, algo se mueve muy duro cuando me dicen las cosas asi como me las dijo mi hermanito ahorita. Algo como lo que me dijo una de mis hermanas ayer.
Siento que algo se rompió ahora que se fue mi amá. Yo veo mi familia, la percibo de manera distinta a partir de ese acontecimiento. Pienso en mi padre y en como vive el hecho de que mi madre no esté a su lado. Pienso en ambos, como pareja, que tuvieron muchos hijos por ser fieles creyentes de eso de los hijos que Dios les de. Y todo bien, sólo que no ha sido sencillo crecer en esa familia. No me malinterpretes: Creo que si volviera a nacer elegiría la misma familia, el mismo papá, la misma mamá, las mismas hermanas, los mismos hermanos.
Pienso en que lo de mi mamá, su enfermedad, lo sucedido esos meses, ese proceso; sacó lo mejor y lo peor de nosotros como familia. En este momento evoco mis diques y los percibo delgados dispuestos a reventar a la menor provocación, lloro mucho, casi todos los días. Ahora mismo no se si podré aguantar a no llorar. Tengo tantas ganas de oir su voz. A veces la sueño, todo el tiempo sonriendo y está bien, pero a mi me gusta mas soñar que la escucho hablar. Es tranquilizante. Me hace pensar en que ella donde quiera que esté, está bien.
A veces como familia nos herimos sin querer. Muchos de los dardos de veneno familiar proceden de mi padre. No le juzgo, hace lo que puede con los elementos que tiene. A lo largo de nuestra historia familiar, mis hermanos/as y yo hemos ido reaccionando de distinta manera y hecho distintas cosas con eso que ha hecho mi padre, con lo que ha dicho, con lo que no ha dicho. Pienso en que no importa lo que suceda sino lo que hagas con eso, cómo lo tomes, cómo reacciones. Somos parte de algo mas grande. Te decía que a veces lloro. Y que estos diques hoy están especialmente finos.
Admiro a Adrián, mi hermano menor. Me gusta como reacciona a su edad respecto a la forma de ser de mi padre. Me gusta verlo sereno pero muy dispuesto a defender su individualidad. Con buenas bases. Con tranquilidad y sin mayores aspavientos: Lo que es y ya. Definitivamente los hijos mayores somos un ensayo. yo a esa edad era un manojo de dudas y temores. No se si porque soy parte de esa primera mitad siento que las heridas o lo que se tiene que trabajar es un poco mas agudo. Al final llegamos a donde mismo a las mismas conclusiones, a sanar lo que se tiene que sanar, pero a los mayores nos cuesta mas trabajo, creo yo. La segunda mitad veo que estan mas tranquis. Que establecen relaciones sanas en menos intentos jajaj, que saben fijar un poco mas los límites. Cuando se mueven las aguas reaccionan de una mejor manera. Y yo creo que Adrian lo está haciendo muy bien. Tanto que hoy, supo decirme las palabras exactas para ofrecerme contención, cariño y apoyo a mí, que siempre me he sentido un poco como la hermana mayor que prodiga, protege, cuida, ayuda. Ahora el lo hizo conmigo. Y lo hizo así contundente: Con una pequeña acción y con pocas palabras.

Ya quiero verte. Platiamos pronto. Te mando un abrazo fuerte. Estarás mejor, ya sabemos que eres muy fuerte.
Publicado por: Gerardo Ortega | 07/06/2009 en 04:20 p.m.
Se que debo de escribir algo aqui, pero soy un insensible y mi naturaleza destructora se opone a comentarios sentimentales.... ¡aahhaaaarrrrggggg!
Mejor mañana te lo digo en privado.
Publicado por: Sender Eleven Stoneheart | 07/06/2009 en 07:32 p.m.
RED:
no se que decirte...
fortaleza.
valor.
y resignacion.
Se de antemano que cualquier cosa que escriba no te va a reconfortar porque el golpe fue grande, pero deseo
que pase este trago, pronto, y seas feliz.
Publicado por: Profesor Zovec | 07/06/2009 en 10:05 p.m.
El Profesor Zovec dice cosas sabias.
Te abrazo.
Publicado por: MarthaX | 07/07/2009 en 03:26 a.m.
Estimada ReD:
te diré que es peligroso y nocivo para la salud e higiene mental, marcar con la muerte de los seres queridos el antes y el después.
El domingo me decía mi madre lo mucho que cambió mi padre desde el día que mi abuela materna murió. El problema es que mi propia madre no sabe si fue por lo mucho que mi padre quería a la abuela, o por lo mucho que temía a la abuela, la cuestión es que algo cambió en él, y esos cambios -nefastos- los podemos ver claramente hoy día.
Respecto a los abuelos, les lloro todavía, más seguido de lo que cualquiera puede creer. El abuelo me hace falta desde el 11 de diciembre de 1988, la abuela cumplirá 16 años de hacerle compañía.
En mi caso creo que no me fijé un antes y un después: ellos no me lo hubieran perdonado, y siguen presentes y a mi lado cuando los necesito. Tengo su voz -su voz!- y audiocassettes que pasé a cds y he pasado esas grabaciones a la familia, con la voz de lo que éramos hace 20, 25, 30 años.
Y ellos sólo se van cuando definitivamente los echamos del corazón.
Y sé lo que sientes por tu hermano menor: veo -me tocó la jodida suerte de ser el hermano mayor- que mis hermanos menores viven mucho más 'sencillamente' que uno, no se quebran de oquis la cabeza pensando lo que tiene que actuarse, son más abiertos y más optimistas, y también, quienes frecuentemente nos alientan a seguir adelante. Seguro que si hay ansiedad en esas pequeñas despedidas y grandes decisiones, ha de llegar el día en que esa ansiedad desaparezca y ceda paso a la gratitud: sólo con el paso de los años podemos ver lo benéfico de pequeñas ciertas dolorosas acciones, y lo acertadas que estuvieron al haber sido tomadas ni antes ni después de su momento justo.
Un fuerte abrazo, y no deje de llorar, pero eso sí, olvídese del antes y del después, ni su mamá -y tampoco su papá- se merecen que la recuerden como una fecha que alteró la vida de la familia y nada más. Seguro que su mamá es lo que menos querría en estos momentos.
Publicado por: Fco. Arriaga | 07/07/2009 en 09:15 a.m.
Gerardo: Sí. El abrazo, la charla.
Sender corazón de cartón-piedra, eso que late en tu pecho es mecánico o nomas es de ornato? jajajaja nahhh ese "mañana te lo digo en privado" nomás no llegó, yo ya estaba lista con la grabadora pa poder decirle al mundo: Miren! sí siente el condenadote.
Profesor Zovec: La serenidad ha ido dandose poco a poco. Gracias por su comentario, al igual que con los de todos me sentí reconfortada.
Francisco: El leer que usted es hermano mayor me hizo sentir comprendida. Y cuanta razón tiene al afirmar que quienes amamos sólo se van cuando definitivamente los echamos del corazon. Muy muy al principio la rabia y el dolor no me dejaban ver mas allá de mi nariz.. pero poco a poco uno va entendiendo, asimilando, concentrándose en lo que de verdad importa. Lo de no fijarse un antes y un despues tiene mucho sentido cuando evoco la forma de ser de mi madre y pienso en cómo le gustaría a ella que vivieramos estos días. Eso me alienta.
A todos: Gracias. Enormes gracias por que sentí una calidez muy sabrosa en el corazón cuando leí los comentarios a este texto que estaba cuando lo puse aquí todavía muy calientito, con todo a flor de piel.
Publicado por: Ana | 07/08/2009 en 05:50 p.m.
MarthaX: Gracias por la contención y a paciencia. Por el abrazo.
Para tí tambien va lo del cierre del comment anterior
No creas que se me olvidó, errr... jiji
Publicado por: Ana | 07/08/2009 en 05:53 p.m.