Amanece lluvioso el día de ti. La luz llega lento, los rayos del sol el rostro y el agua en plagando los brazos, al centro el arco iris perfecto de tus pupilas sobre mí. Odio el destiempo a la vez que agradezco que llegues cuando no te espero. Esperarte ha sido intermitente como la luz del faro en medio de la noche, he tenido que caminar a oscuras a veces y me he detenido cuando brillaba la señal y esta bien porque nadie dijo que tendría que ser al revés, en el claroscuro de la vida has sido una presencia que no me ha dejado morir. Y no es que vengas a salvar lo insalvable, es solo la dicha que resuena en el alma de saber que llegas aunque no te espere. Me ves, estas conmigo aunque camine en círculos, estás cuando parezco sola.
Bienvenida sea la lluvia que te acompaña y la luz de tus pupilas. Te recibo con las piernas cansadas de andar, los brazos y el alma abierta este amanecer sereno.

Si no fuera tan hombre diria que esta muy bien.
Publicado por: Sender Eleven | 10/12/2009 en 05:42 p.m.
has tomado una fotografía preciosa.. y sin cámara, que es más complicado ;)
Publicado por: Beauseant | 10/15/2009 en 05:16 a.m.
que chido..
que suerte tiene el tipo que le dedicaste el post
saludos red
Publicado por: profesor zovec | 10/16/2009 en 04:52 p.m.
Sí, qué maestría para describir algo tan intangible como la espera...
Publicado por: MarthaX | 10/19/2009 en 02:24 a.m.
Hermoso...
Publicado por: El 07 | 10/19/2009 en 11:14 p.m.