Que mal que a veces no se pueda ser un poco mas libre. Tener que ceñirse a un horario, al estilo de la ropa, a las necesidades del cuerpo, a la forma en que te peinas el cabello, la cotidianidad ir siempre a los mismos sitios. Sin embargo; las rutinas como trozos de estabilidad a los cuales asirte cuando naufragas en el mar de ideas, cosas, laberintos, situaciones inconclusas, oscilando entre una y otra todas las malas decisiones. A veces das en el clavo y decides bien, entonces sale el sol y te subes de nuevo al barco. Mientras tanto sé un animal de rutinas, ríete así con esa misma mueca, cíñete a las reglas, anda tu camino sin ver a los lados, visita siempre los mismos lugares, haz lo que tengas que hacer.
Que mal que arda la garganta y te raspen las ideas que se niegan a salir al filo de las cuatro y veinte de la tarde, cuando los números no cuadran sabiendo que no hay nadie que te espere cuando pasen veinte despues de las seis.

tienes en blocking writer?
con una cerveza se quita o se olvida :S
Publicado por: profesor zovec | 11/12/2009 en 08:09 p.m.