He dejado de buscar afuera para echarme un clavado dentro de mí y lo que encontré no me gusta. Intento reacomodar, desechar, reordenar lo que hay en este todo que soy yo. Estos días apuesto por la congruencia entre lo que pienso, digo y hago. Tarea algo difícil en este mundo tan sumido en el bullicio de la falsa sociedad.
En fin. Para empezar vamos limpiando la casita interior. Esta vez sin embargo, no se trata del lado B al que encontramos con un suave velo pero harto dispuesto, sano, contento, pero faltan cosas, hacer cambios...redireccionar. Hay mucho, mucho trabajo por hacer.
Me da un veinte de fuerza de voluntad bien envuelto para llevar por favor. Así, no se preocupe, lo voy a aplicar en casa. Gracias.

lo importante es saber verlo y no obsesionarse, que tampoco hay que deshacerse de todo, y a veces con un poco de pintura y un mantel nuevo queda todo precioso, ¿no?
Publicado por: Beauséant | 03/07/2012 en 06:43 a.m.