Se que hay acontecimientos cuyo impacto no se puede medir en tiempo propiamente dicho como minutos horas o días, algunos son simples pequeños sucesos cuyo eco te llega al corazón: Una frase escuchada al pasar, un trozo de noticia en el diario que lees camino al trabajo, un trozo o alguna imagen en video que viste en la mañana mientras bebías tu café. En cambio algunos acontecimientos mundiales pueden llegar realmente a no tocarte o pasar –de momento, desapercibidos. A veces pienso que sentir está sobrevaluado, que habría que inmunizarse, que es preciso a veces ensordecerse para poder seguir. Pero a veces como hoy, agradezco sentir y estar viva, aunque duela.
Yo supongo que en vivir, que en atreverse a vivir está la clave ( pero no me hagas caso solo lo supongo, leí en días pasados eso de que todos morimos pero no cualquiera vive) Y sí: Se acepta el regalo con todo lo que eso signifique, Hay días que simplemente te reconcilian con el mundo y no niego que así como se siente el júbilo de pequeños sucesos cotidianos, existe el dolor que se mide en años luz. Así es esto, capturar el instante, vivirlo. Solo así cuando la noche no te deje ver, podrás revivirlo y crear fuego y luz cuando solo haya frío.
Últimos comentarios